sábado, septiembre 11, 2010

Verdades Incomodas

Las mujeres somos siniestras... Y lamento, de verdad, lamento echarnos de cabeza a todas, pero, hay que admitir: hay niveles.
Esto es algo repetitivo para unos, y algo nuevo para otros... Yo, Melina Aceves, considero que todos los hombres son iguales, y todas las mujeres somos iguales, por que tenemos lo mismo, pero en diferentes concentraciones.
Yo, la verdad, soy siniestra, egolatra, tengo un severo complejo de superioridad, detesto a las rubias, honesta en una forma agresiva, pero por otro lado, soy intensa, quiero mucho, a veces tiendo a sofocar, y me siento en la libertad de ser ruda con las personas cercanas, y eso, si, me ha traído muchos problemas, por que a pesar de que en la región donde vivo, tener el acento golpeado y ser ligeramente agresivo es natural, a veces, se me pasa la mano.
Y no es que todas las mujeres sean como yo, pero debo de confesar esto:
A las mujeres nos gusta saber que hay alguien ahí afuera que saltaría si se lo dijéramos (osea, un tonto)
Nos gusta tener a alguien que nos compre de vez en cuando un vestido, unos zapatos, una blusa, o nos lleve a cenar (un proveedor)
Nos gusta tener con quien hablar sin el miedo a ser juzgadas (un amigo)
Nos gusta alguien que duerma a un lado de nosotras y no quiera sexo (un mejor amigo que el anterior)
Nos gusta tener admiradores secretos (un levanta ánimos, por lo general un amigo sin rango)
Nos gusta tener quien nos ubique en tiempo y espacio (No se emocionen, este es para los papás)
Y si, nos encanta poder estar con nuestras amigas sentadas en una banquita y desde ahí decir "Ese es mi tonto, ese es mi proveedor, ese es mi amigo, ese es mi mejor amigo, el es mi levanta animos,  y ya me voy por que llegó mi papá)
Y si, esta nota no es para mis mujeres, noo, esta nota es para mis hombres necios y tontos, que no solo acusais a la mujer, sino que también caeis ante ella.
Y esto lo digo por lo siguiente... No les ha dado miedo que en un arranque de lo que sea que nos pega (hormonas, valor, altibajo emocional, etc) nuestro tonto, amigo, proveedor, levantaanimos, decida irse? Decida que ya está hasta el queque de nuestros malos tratos? Si, muchas de nosotras diríamos "A chingar a su madre" pero, en unas horas, en unos dias, semanas o meses, incluso años, pensaremos en el pobre tipo con el que no nos pudimos controlar y que ahora estará casado, con una familia, un perro y una casa... Y nosotras podríamos ser las afortunadas.
Me puse a pensar en esto, por que realmente soy o he sido injusta con algunos, o muchos de los hombres que me rodean, los he juzgado, a veces no me he molestado en juzgarlos, a veces ni los miro, a veces los insulto, a veces los ignoro y cuando hago eso soy terrible. Quienes me conocen, deben de saber, que digo cosas hirientes, ciertas, pero hirientes.
Y me puse a escuchar una canción de pink, que me hizo darme cuenta, de que no son mis juguetes (nunca lo he pensado, pero creo que los he tratado asi) y me decidí, a dejar mi orgullo de hembra y decir esto:
LO SIENTO, por cada una de las trastadas que les he hecho o dicho, probablemente, en el momento era mi intención, pero pensándolo bien, no se lo merecían.
Muchas mujeres pueden pensar o actuar como yo, en mayor o menor medida, y un porcentaje de esas, no se disculparán... No lo harán, en serio, no lo esperen ... Pero, bueno, me he esforzado por no ser una mujer común, y aquí está mi disculpa.
Cuando quieran una releanla, por que no lo diré de nuevo.
Y cabe mencionar, que algunas no son asi, yo hablo generalidades, de LA MAYORÍA de las mujeres con las que me junto, NO TODAS, repito, LA MAYORÍA... y deben de admitir, así como yo lo hice, que a ustedes también se les va la mano con sus tonterías... Y ya sabemos que jalan mas un par de (inserte palabra aquí) que un par de carretas... Así que podemos decir, que estamos a mano...
Cariños

1 comentario:

A 80 cm del piso dijo...

Es de noble darnos cuenta de nuestros errores y saber pedir disculpas. Me considero parte de esa mayoría que muchas veces pide disculpas porque se le va la mano. Me considero una persona humana, que como tal se equivoca. Pero, gracias a Dios, tengo la enorme capacidad de saber reconocerlo, y pedir disculpas cuando es necesario.
Me gusta muchísimo leer tus posts Lina. Te mando un beso muy grande!