domingo, agosto 15, 2010

Chica de ciudad. Aun que soy de provincia.

Vivo en Guadalupe, Nuevo León, México.
A los que no lo conocen, pues, es una de las 3 ciudades mas importantes de México, pero igual es un ranchote.
Y pues, vivo en uno de los ejidos de ese ranchote.
Y me gusta creerme chica de ciudad, aun que soy de provincia.
Me gusta el pop, el rock, Shakira. La literatura, la fotográfia, vaya, el arte. Pero la verdad, la región me disgusta.
A mi me gusta Kate Nash, a ti te gusta la musica de pueblo.
A mi me gustan los tacones, perfumes caros, tener un sueldo y gastarlo. Tu prefieres la sencilles, el olor a cuerpo, tener salario y guardarlo.
Y eso me disgusta.
Si no fuera por las horas de diversión que implica estar contigo una tarde de ocio, la verdad, esto no valdría la pena.
Si yo nos viera por la calle, pensaría "Que cosa tan mas rara". Figúrate: Mujer, 1.50 m, tez aperlada, tacones, pantalones Levi´s, alguna blusita linda comprada en Liverpool y del otro lado, tu, alto, desaliñado, tenis sucios, pantalones desteñidos (en el peor de los casos rotos), cabello que no se mantiene en orden, (Lo anterior se resume en dos opciones: Grunge (la que prefiero por que se oye mejor) o Desastre).
Y vaya, no es queja, pero pasa que no había notado lo diferentes que somos. Pero al principio no lo noté por que quizá me dejaste deslumbrada o te quería mucho y ahora, quizá la chispa se acabó o ya no te quiero tanto. No sé.
Y me gusta pasear por tiendas finas, te lo juro, pero me gusta camuflarme, que parezca que soy de ahí, verme como una chica de ciudad, no como una provinciana (pueblerina) disfrazada. Pero sacas el cobre!
Y pues, como tu cobre y el mío son del mismo lote, no me queda mas que decir "Demonios, me descubrieron" y volver contigo a mis raíces.
Y no me molestas, soy una provinciana cualquiera, de la sultana del norte, amargada, casi fumadora, algo eufórica, dramática y todas esas cosas que tienen las chicas de ciudad de TV. Pero soy gritona, luchona, no aguanto nada, me gusta el trabajo y todas esas coas que tenemos las chicas de ranchotes.
Y está bien, uno no puede negar la cruz de su parroquia.

Feliz incio de semana, que el domingo ya se me está acabando.

1 comentario:

A 80 cm del piso dijo...

Yo también, por momentos, quisiera ser como una chica de ciudad, aunque soy bieeeeeeen de provincia.
Con ésto, me sentí DEMASIADO identificada:
"Si yo nos viera por la calle, pensaría "Que cosa tan mas rara". Figúrate: Mujer, 1.50 m, tez aperlada, tacones, pantalones Levi´s, alguna blusita linda comprada en Liverpool y del otro lado, tu, alto, desaliñado, tenis sucios, pantalones desteñidos (en el peor de los casos rotos), cabello que no se mantiene en orden, (Lo anterior se resume en dos opciones: Grunge (la que prefiero por que se oye mejor) o Desastre)."
Cambiando, únicamente, el 1,50m por 1,72m. Y agregando que él suerte si llega al 1,70m.
Como siempre, un placer leer tus escritos.
Saludos Lina!